lunes, 12 de abril de 2010

DECLARACIONES DE LA DUEÑA DEL GERIATRICO, QUIEN PROTAGONIZO HECHO DE SANGRE DENTRO DEL GERIATRICO

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A CONTINUACION LA NOTA A LA DUEÑA DEL GERIATRICO PROTAGONISTA DEL HECHO DE SANGRE, REFERENCIADO EN LA ANTERIOR ENTRADA, POR FAVOR LEER CON ATENCION LA INESTABILIDAD PSICOLOGICA Y EMOCIONAL DE ESTA PERSONA, BAJO LA CUAL ESTA EL CUIDADO Y PROTECCION DE LOS ABUELOS INTERNADOS, ES REALMENTE ESCALOFRIANTE LA INSENSIBILIDAD DEL ESTA CIUDAD (Y RESPONSABLES DEL AREA MUNICIPAL SRA. ADRIANA MORABES), QUE TANTO SE PREOCUPA POR SU HISTORIA, CULTURA, TURISMO, VIDA NOCTURNA(FRANK ZAPPA), ISLA DEL PUERTO,PREDIO MULTIEVENTOS Y CON UN CINISMO E HIPOCRESIA VERGONZANTE VEN COMO ANTE SUS OJOS SUCEDE ESTA BARBARIE EN LOS GERIATRICOS.
QUE ESTA NOTICIA SIRVA PARA CONFIRMAR (TAN SOLO COMO UNA MUESTRA) QUE TODO LO DICHO POR EL BUITRE -EN TODAS LAS ANTERIORES ENTRADAS- ES VERDAD, UNA LAMENTABLE VERDAD, QUE SUENA COMO UN LLANTO DESCONSOLADO EN LOS CORAZONES SORDOS DE NUESTRAS IRRESPONSABLES AUTORIDADES MUNICIPALES.......... A CONTINUACION LA NOTA.......[26/02/10 | 06:00] Ester Obispo, quien en la madrugada del miércoles protagonizó un incidente a puñaladas con su esposo brindó detalles del hecho..

YO NO VOY A DEJAR QUE ME MATE, LOS MUERTOS NO HABLAN”


La propietaria del geriátrico San Cayetano, Ester Obispo, que en la madrugada del miércoles protagonizó un violento incidente junto a su esposo, de apellido Plot, alias Polo, se hizo presente en la redacción de La Prensa Federal, para aclarar algunos detalles de lo acontecido durante esa noche. Asimismo, la mujer brindó detalles acerca de lo ocurrido esa madrugada y comparó su caso con el de la pareja del baterista de Callejeros y su esposa Wanda Taddei, fallecida días pasados. “Los muertos no hablan”, disparó la mujer, y aseguró: “él me atacó y yo me defendí”. La causa quedó en manos del juzgado de instrucción Nº 1, a cargo de la Jueza María Cristina Calveyra, y estaría caratulada como “agresión mutua”, al menos hasta que le tome testimonio a los esposos.

El relato de la mujer
En primer término la mujer indicó que el incidente no se dio dentro de las instalaciones del geriátrico sino en su casa, ubicada sobre calle 21 de Noviembre, casi Alberdi.
La pareja tiene 3 hijos menores, dos nenas de 10 y 7 años y un niño de 5 y “hace un año que estamos separados. Ya le realice exposiciones en a comisaría del Menor y la Mujer… ya que tenía reacciones violentas. Empezó con golpes, empujones, tirones de pelo, cachetadas, no dejando marcas, lo que me impedía realizar denuncias”.
La mujer consultó al personal policial acerca de si “todas estas exposiciones servían para algo, me contestaron que es algo que queda archivado por si a mi me pasa algo. Esto no me parece lógico ¿O acaso la chica prendida fuego en Buenos Aires, va a salir del sepulcro y va a decir que su marido la quemó?. Yo no voy a dejar que me mate, los muertos no hablan”, sostuvo la mujer comparando su caso con el de Wanda Taddei. De esta manera alegó que ella no provocó la pelea, que solamente se defendió.
El matrimonio lleva un año de separación , según señaló la mujer “le inicié un juicio por la mantención (de los hijos)”, por lo cual “accedió a firmar un convenio para que yo lo deje entrar a ver los nenes, cuantas veces él quiera durante el día. Esto incluía que “las exposiciones, tanto de él como mías quedaban archivadas. Es decir se limpiaba la causa y quedaba como si jamás me hubiese golpeado”.
A partir de enero (de este año) “comenzó a concurrir al geriátrico, él es enfermero de cabecera y trabajaba allí, por lo que seguíamos en contacto”
Por otra parte, la mujer reconoció que el arma blanca, con rastros de sangre, secuestrada por la policía es de su propiedad, se trata de un cortaplumas, que “compré en la peatonal”.
La noche del conflicto
El miércoles Plot habría llegado a la casa de la mujer alrededor de las 20 para ver a los nenes, en el geriátrico curó a algunos abuelos, colocó algunas inyectables, cumplió con su trabajo. “Comieron los nenes. Cuando íbamos a cenar nosotros, me dijo: te invito a comer afuera, así podemos hablar cosas más íntimas, de algunos cambios del geriátrico y además para poder llevarnos mejor”, lo cual la mujer aceptó.
Momentos después se trasladaron en moto a una parrilla. “Nos quedamos hasta las 0.30, tuvimos una conversación normal”, dijo. Luego, regresaron a la casa la mujer, ubicada en 21 de Noviembre casi Alberdi, que se conecta por el patio con el geriátrico. Al llegar a la puerta “me preguntó si podía pasar para seguir charlando”, a lo que la mujer accedió, ya que lo notó tranquilo. Una vez en el interior de la vivienda, dentro del cuarto “me dijo que quería volver y si le iba a dar una oportunidad, sino él estaba perdiendo el tiempo”, a lo que Obispo se negó.
Tras la respuesta, y según el relato de la mujer, Plot se acercó a la mujer y le dijo “así que vos nenita no vas a volver conmigo. Bueno, no vuelvas, pero yo te rompo la cara a trompadas y te desfiguro así ningún hombre te mira”. Acto seguido “comenzó a pegarme piñas con el puño cerrado entonces, yo quise tomar el celular de la mesa de luz para llamar a la policía. Yo me tapaba la cara, y casi todos los golpes los tengo en la cabeza, en la espalda y los brazos. Cuando agarré el celular, me lo quitó y lo tiró. Cuando se dio vuelta yo aproveché para abrir el cajón de la mesa de luz y sacar el cortaplumas. Y pensé, este tipo se me acerca y yo lo corto”.
“Se me vino nuevamente y le corté el brazo (la mujer también le produjo una herida en la espalda) pero me quitó el cortaplumas. Ahora con esto mismo te voy a desfigurar la cara, me dijo”.
Cuando me tiró el primer golpe a la cara yo le puse el brazo y me lo cortó. En menos de cinco minutos ya estaba cubierta de sangre. Me presioné la herida con la mano y salí corriendo de mi pieza y le pedí a la empleada (del geriátrico) que me ayude, porque de tanta sangre que perdí quede mareada. Me puso un repasador en el brazo”.
Mientras tanto él, sacó la moto para afuera, me rompió el teléfono fijo e intentó huir. Pero mi empleada, que tenía celular, pudo llamar a la policía, así que no pudo escapar. Entonces se tiró en el piso y se empezó a hacer el descompuesto”.

Separados sólo por un biombo
Finalmente la ambulancia trasladó al herido al Hospital Urquiza, de donde es empleado, luego también la llevaron a la mujer. “Lo atendieron a él primero. Por si fuera poco, nos atendieron en la misma sala, separados sólo por un biombo. La mujer no estuvo de acuerdo con quedarse internada, le dieron un tranquilizante y fue a realizar la denuncia a la Jefatura Departamental.




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